El Husky Siberiano es un perro de trabajo oriundo, como su nombre indica, del Este de Siberia. En sus orígenes fue criado por la tribu Chukchi de esta remota y gélida zona de Rusia, que lo utilizaron durante muchos años como perro de compañía, para pastorear a los ciervos, arrastrar los trineos y preservar el calor corporal de los niños. De ahí que al principio estos perros fueran conocidos como Chukchis.

El enorme parecido del Husky Siberiano con el lobo no es una simple coincidencia, ya que mantiene cierto parentesco real con él del que aún conserva ciertas características morfológicas, e incluso de comportamiento. Algunos expertos del tema aseguran que los ejemplares de Husky tienen entre un 50% y un 75% de sangre de lobo .

Aunque ya hemos comentado que tuvo su origen en Siberia, se suele pensar que el Husky Siberiano es una raza americana, ya que fue en los EE.UU. donde estos perros se ganaron el reconocimiento como una raza diferente, y no tanto como sólo otro tipo de perro ártico. Antes de su introducción en los Estados unidos, vía Alaska, que por esos tiempos todavía no era un estado, los Husky se vieron favorecidos por los exploradores rusos, que se trajeron a los perros consigo mientras exploraban la costa siberiana. Todavía conocidos como Chukchis, los perros fueron llevados a Alaska a finales de 1908 por un tratante de pieles ruso llamado Goosak, para inscribirlos en la primera carrera de trineos por toda Alaska en la que el dinero de las apuestas se destinaba a los ganadores (All-Alaska Sweepstakes). Se trataba de una carrea de unos 650 km con un primer premio de 10.000 dólares. A la gente no le impresionaron los perros de Goosak: eran pequeños en comparación con los perros de trineo que estaban acostumbrados a ver.

 

Goosak convenció a un conductor llamado Louis Thurstrup para que dirigiera a su equipo, y a pesar de las tremendas apuestas en contra de ellos, sus perros se clasificaron en tercer lugar. La primera carrera en la que el dinero de las apuestas se destinaba a premiar a los ganadores era sólo el comienzo. Las carreras de trineos como deporte se estaban volviendo muy populares, y los perros siberianos se ganaron rápidamente una buena reputación como perros de primerísima categoría. Después de esta carrera, un escocés llamado Fox Maule Ramsay se quedó tan prendado de los Chukchi que fletó un barco para cruzar el estrecho de Bering hasta Siberia y volvió con 60 de los mejores perros árcticos que pudo encontrar. En la tercera carrera por toda Alaska, dos equipos de perros de Ramsay acabaron en primer y en segundo lugar.

Una historia muy conocida que documenta la inigualable habilidad del Husky como perro de trineo es la historia de lo que se ha dado en conocer como la «Gran Carrera del Suero» de 1925. Una epidemia de difteria en Nome, Alaska, requería de la llegada de la antitoxina para prevenir la propagación de la enfermedad, pero las severas condiciones climáticas hicieron imposible transportarla por aire. El aprovisionamiento de suero más cercano, que estaba en Anchorage, Alaska, sólo podía ser llevado por tren hasta la ciudad de Nenana, pero todavía quedaban más de 1.000 km de viaje hasta Nome. La única manera de cubrir la distancia que quedaba era usando equipos de perros de trineo. Los equipos de relevos cubrieron la distancia en sólo cinco días y medio, lo que suponía un tiempo admirablemente corto para cubrir dicha distancia, y el suero llegó a Nome a tiempo para salvar a la gente de lo que hubiera resultado en una muerte segura.

Los relatos de la increíble resistencia y del heroísmo con temperaturas bajo cero y en condiciones de ventiscas corren como la pólvora. Los nombres de sus perros y de sus conductores se convirtieron en palabras de uso corriente. Dos conductores en particular, Gunnar Kasan y Leonard Seppala, que usaban equipos de Husky Siberiano, se volvieron muy conocidos. El equipo de Kasan fue el último equipo de relevos, el equipo que hizo entrega del suero en Nome, el 2 de febrero de 1925. Su perro líder, Balto, que ya había probado su valía como perro de trineo y como rastreador muchas veces, fue reconocido como mejor perro líder de Alaska. Hoy día, la estatua de Balto se erige en el Central Park de Nueva york como símbolo de los relevos del suero y para conmemoración para todos aquellos buenos perros que participaron en la epopeya. Seppala y sus perros se ganaron el reconocimiento por cubrir 480 km de aquel viaje hasta Nome: la distancia más larga cubierta por cualquier equipo.

La raza fue reconocida como el Husky Siberiano por parte del American Kennel Club en 1930. El primer Husky inscrito en el libro de orígenes del AKC se llamaba Fairbanks Princess Chena. La raza fue también reconocida por otra asociación canina del país, el United Kennel Club, con el nombre de «Husky Ártico». La raza recibe a veces ese nombre en Inglaterra, aunque el nombre usual por el que se la conoce es el de Husky Siberiano.

  • Altura: de 50 a 60 centímetros.
  • Peso: de 15 a 30 kilogramos.
  • Color: alcanza todos los colores desde el negro hasta el blanco puro. Es común una variedad de marcas en la cabeza, incluyendo muchos patrones llamativos no encontrados en otras razas.
  • Longevidad: de 10 a 14 años.
 
 

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